HUAQUILLAS. En el histórico parque El Algarrobo se celebró con profunda emoción el histórico triunfo de Ecuador sobre Alemania en el Mundial 2026. La chispa de la celebración se tomó la frontera sur; la hinchada tricolor festejó a viva voz la histórica victoria de la Selección. Fotos de Carlos Gavilanes Calero
Una verdadera fiesta cívica y deportiva se vive en las calles del cantón Huaquillas tras el histórico triunfo de la Selección Ecuatoriana de Fútbol frente a su similar de Alemania.
Contra todo pronóstico, el combinado tricolor logró una victoria que no solo rompe los esquemas deportivos, sino que asegura su clasificación a los octavos de final como uno de los mejores terceros.
A pesar de que el escepticismo reinaba en las horas previas al encuentro, el pitazo final encendió la chispa de la celebración en la frontera sur del país, donde cientos de ciudadanos salieron a las calles en caravanas, portando banderas, camisetas de la Selección y haciendo sonar las bocinas de sus vehículos.
FE INQUEBRANTABLE
EN LA FRONTERA
El periodista de diario correo recogió las impresiones de la ciudadanía en medio del estruendo de los festejos.
Uno de los hinchas más entusiastas, el ingeniero Giovanni González, vestido completamente con los colores patrios, confesó que la tensión previa era enorme, pero que la clave estuvo en el planteamiento táctico.
“Tenía fe. Es verdad que andábamos con esa inquietud de que no habíamos entregado todo, pero con Alemania... ¡ese es nuestro Ecuador! La alineación fue bien puesta, esa es la que tenemos que tener siempre”, exclamó González, quien incluso cerró su oficina temprano para unirse a los festejos que contagiaron hasta a ciudadanos peruanos en la zona de frontera.
Por su parte, Jaime Ullauri, otro emocionado aficionado, destacó el rendimiento de las individualidades del equipo:
Gonzalo Plata: Calificado como uno de los motores que equilibró el juego tricolor.
El Guardameta: El arquero nacionalizado recibió elogios unánimes, siendo catalogado por la afición fronteriza como una de las piezas clave para mantener vivas las esperanzas de clasificar.
Un desahogo tras
el sufrimiento
El panorama previo no era alentador para Ecuador. En la fase de grupos, la Tri venía de empatar con Curazao y sufrir un tropiezo ante Costa de Marfil, mientras que el cuadro teutón llegaba invicto tras haber derrotado a ambos rivales.
Rolando Martínez, visiblemente emocionado en medio de la quema de pirotecnia, comparó de forma pintoresca el sufrimiento del partido con la espera de un nacimiento:
“Después de tanto sufrimiento... nos han hecho sufrir, es como cuando la esposa va al quirófano a dar a luz y no da a luz, ¡pero ya dio a luz! Tenemos un triunfo con Ecuador y entramos como los terceros mejores”, relató Martínez, insistiendo en que el mérito es de todo el plantel por no haber perdido nunca la fe frente a un gigante del fútbol mundial.
Con la clasificación en el bolsillo y la moral al tope, la marea amarilla se toma las calles de Huaquillas y de todo el país, demostrando que en el fútbol no hay imposibles cuando se juega con el corazón. ¡Ecuador ya está en octavos!