En medio de la infinidad de huecos y la nube de polvo que se levanta, especialmente en el sector Romeral, los transportistas, usuarios y moradores se movilizan a lo largo de la vía: El Portete-Tarapal-San Roque, para llegar a esta turística y religiosa parroquia, perteneciente al cantón Piñas.
En medio de la infinidad de huecos y la nube de polvo que se levanta, especialmente en el sector Romeral, los transportistas, usuarios y moradores se movilizan a lo largo de la vía: El Portete-Tarapal-San Roque, para llegar a esta turística y religiosa parroquia, perteneciente al cantón Piñas.
El carretero está totalmente destrozado desde el aluvión del 28 de febrero pasado, que afectó no solo al casco urbano, sino rural como San Roque; pero hasta la fecha ningún organismo ni cantonal ni provincial ha hecho algo por mejorar su carpeta asfáltica.
“Hace meses trajeron maquinaria para ejecutar tareas de levantamiento del asfalto dañado y volver a reasfaltar, particularmente en el tramo El Romeral-San Roque, sin embargo, los trabajos quedaron a medias; pues con las lluvias que caen se vuelve un barrazal, y cuando hace sol, se levanta inmensas nubes de polvo como actualmente está pasando”, manifestaron a diario CORREO varios transportistas y moradores de San Roque, que están cansados del poco accionar de las autoridades competentes, entre ellas, de la Prefectura de El Oro.
Recordaron que esta vía, que la Prefectura de El Oro ofreció reasfaltar no se ha hecho ningún trabajo. Cada día con las lluvias se agrava la situación. Hay más cortes y derrumbos. No se puede movilizar fácilmente a la parroquia San Roque, así como la gente se limita a venir cada domingo a la misa o a degustar de la gastronomía y actividades turísticas que siempre se presentan por el desastroso estado de la carretera.
Además, señalaron, los denunciantes que, a raíz de la fuerte temporada invernal pasada, el río no ha sido limpiado. Más bien, se lo sigue llenando de residuos de construcciones y de tierra que se saca de los terraplenes de los terrenos que van a construir viviendas o negocios. La palizada que estuvo debajo del puente, ventajosamente, los vecinos y moradores en general del sitio Tarapal, limpiaron, y no, eso estuviera con un mayor peligro.
Indicaron que, esperan que las autoridades de la parroquia, la alcaldía de Piñas y el Prefecto de El Oro, que le corresponde las vías rurales, se preocupen de arreglar la vía desde El Portete hasta San Roque. “Ellos ofrecen, comienzan a trabajar a inicios de la temporada de invierno y la obra no la pueden terminar con el so pretexto de que está lloviendo y no pueden concluir con el arreglo. Pero, en realidad, no se cumple”, puntualizaron.
Por la infinidad de huecos que hay a lo largo de trayecto, los conductores tienen que tomar las precauciones del caso para evitar que los automotores se caigan en los grandes baches o esquivarlos para evitar algún choque, explosionamiento de llantas, rompimientos de aros, amortiguadores, suspensiones y otras averías como ya ha sucedido anteriormente.
“Todo esto se debe a la irresponsabilidad de quienes tienen las competencias de la vialidad rural”, acotaron, y cuestionaron a las autoridades del cantón que no hacen nada. Cada cual por su lado. Se preocupan más de los asuntos políticos, de intereses personales o económicos, pero de los grandes problemas que aqueja el cantón, especialmente de la vialidad, no se preocupan.
Por eso se preguntan… ¿Y cuándo se reasfaltará la vía El Portete-Tarapal-San Roque? El prefecto de El Oro, Clemente Bravo tiene la palabra.